Villanueva del Fresno ofrece también grandes oportunidades a los aficionados a la pesca, la caza, el senderismo y otras actividades al aire libre. El pequeño embalse de Cuncos ofrece magníficas posibilidades para la pesca, al igual que la rivera del Alcarrache y el embalse de Alqueva. Partiendo de Villanueva, recorriendo el camino viejo de Alconchel, podemos llegar al puente de Moncarche, construido sobre la rivera de Friegamuñoz en un paraje de impresionante belleza. La originalidad de esta obra es el acueducto que lleva adosado a un lateral y que en tiempos pasados conducía el agua desde una fuente cercana hasta el antiguo convento de Nuestra Señora de la Luz, situado al otro lado de la rivera, ya en el término municipal de Alconchel. Otra ruta interesante sería la del camino viejo de Higuera de Vargas, que atraviesa el Alcarrache por el puente de la Bogaña. Esta obra se halla en un magnífico enclave natural y tiene su origen en el siglo XVI. El puente es una bella construcción de calzada plana, realizada en mampostería, que se apoya sobre ocho arcos de medio punto con sus correspondientes espolones en los pilares, pretiles y aliviaderos.
Y es que en el municipio de Villanueva del Fresno el viajero se encontrará en una de las zonas de la región extremeña donde mejor se ha conservado nuestro medio ambiente.
En su término, el más extenso de la comarca tras el de Olivenza, la mayor parte de los campos están ocupados por dehesas donde se cría una abundante cabaña de cerdo ibérico y vacuno retinto. Además, en el municipio se emplazan dos áreas protegidas: el Corredor Ecológico y de la Biodiversidad "Río Alcarrache" y la Zona de Especial Protección para las Aves "Sierra de Jerez". El Alcarrache a su paso por el término de Villanueva del Fresno se torna más salvaje, encajonándose profundamente en los terrenos pizarrosos y serpenteando entre una tupida maraña de bosque mediterráneo, donde habitan todavía el búho real, la cigüeña negra, el gato montés y otras especies animales desaparecidas ya en la mayor parte de la Península Ibé
rica.
Por si todo esto fuera poco, las dehesas de Villanueva del Fresno constituyen también una de las más importantes zonas de invernada para las grullas en España. En torno a dos millares de estas aves acuden cada año desde el norte de Europa para pasar el invierno alimentándose de las abundantes bellotas que producen nuestras encinas. Junto al embalse de Cuncos, en las casas de Arenosa, Rabito y San Amador existen observatorios desde donde se pueden contemplar la llegada de los bandos con su característica formación en "V", los tradicionales cortejos nupciales de las avutardas o una gran diversidad de especies acuáticas, como los patos, porrones, zampullines, garzas, etc. Tampoco deben olvidarse otros interesantes enclaves como la rivera del Godolid, afluente del Alcarrache, los campos comunales de Villanueva o el "Guadiana Internacional", catalogado como LIC (Lugar de Importancia Comunitaria), con bellas panorámicas de la gran lámina de agua en que lo ha convertido la presa de Alqueva, generándose grandes posibilidades para la pesca, el piragüismo y todo tipo de actividades acuáticas.
Y es que en el municipio de Villanueva del Fresno el viajero se encontrará en una de las zonas de la región extremeña donde mejor se ha conservado nuestro medio ambiente.
En su término, el más extenso de la comarca tras el de Olivenza, la mayor parte de los campos están ocupados por dehesas donde se cría una abundante cabaña de cerdo ibérico y vacuno retinto. Además, en el municipio se emplazan dos áreas protegidas: el Corredor Ecológico y de la Biodiversidad "Río Alcarrache" y la Zona de Especial Protección para las Aves "Sierra de Jerez". El Alcarrache a su paso por el término de Villanueva del Fresno se torna más salvaje, encajonándose profundamente en los terrenos pizarrosos y serpenteando entre una tupida maraña de bosque mediterráneo, donde habitan todavía el búho real, la cigüeña negra, el gato montés y otras especies animales desaparecidas ya en la mayor parte de la Península Ibé
rica.Por si todo esto fuera poco, las dehesas de Villanueva del Fresno constituyen también una de las más importantes zonas de invernada para las grullas en España. En torno a dos millares de estas aves acuden cada año desde el norte de Europa para pasar el invierno alimentándose de las abundantes bellotas que producen nuestras encinas. Junto al embalse de Cuncos, en las casas de Arenosa, Rabito y San Amador existen observatorios desde donde se pueden contemplar la llegada de los bandos con su característica formación en "V", los tradicionales cortejos nupciales de las avutardas o una gran diversidad de especies acuáticas, como los patos, porrones, zampullines, garzas, etc. Tampoco deben olvidarse otros interesantes enclaves como la rivera del Godolid, afluente del Alcarrache, los campos comunales de Villanueva o el "Guadiana Internacional", catalogado como LIC (Lugar de Importancia Comunitaria), con bellas panorámicas de la gran lámina de agua en que lo ha convertido la presa de Alqueva, generándose grandes posibilidades para la pesca, el piragüismo y todo tipo de actividades acuáticas.

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